necesito escribir. necesito descargar. necesito...
necesito...
primero, aaaaaaaaaaaaaaaaaaggggggggggggggggghhhhhhhhhhhhhhhhhhh (suspiro).
segundo, aaaaaaaaaaaaarghgcefhgrbtrtrgrgtrgrg (descargo bronca).
tercero, lloro?
nono, eso no.
no tengo ganas de escribir con coherencia y cohesión.
necesito... descargar.
dónde quedó todo?
todo, absolutamente todo. dónde está?
estoy bloqueada.
para que me ayude, voy a usar nombres falsos (cuyas iniciales se corresponden con los reales).
carrie?
fiona? dónde estás fiona?
liz? dónde estuviste? a dónde carajo vas?
qué pasó este año?
sigo sin poder escuchar canciones lentas o de amor.
estuve hasta hace un mes sin poder escuchar GC.
sigo teniendo esta doble personalidad.
soy una adentro y otra afuera.
pero quienes están dentro, ya no son los mismos.
y con esos, no soy nada.
no puedo hablar, no me sale decir, no me sale reir. con ellos no.
y con los nuevos, sí.
se invirtieron las cosas.
una vez, sólo una, alguien me conoció. y me descolocó tanto, que supiera más de mí que yo misma, que tuve que alejarme.
pero no quería que te alejes.
ahora ya no te busco, no los busco.
no busco a nadie.
pero estaría bueno que no todo dependiera de mí.
sería genial que dependiera de alguien más. sería genial que alguien se ocupara de hacer que lo busque. que alguien sepas más de mí que yo misma.
es como una obra de arte, muchas veces hay que alejarse para apreciarla. y después, con cautela, si se mira dentro se ve mucho más.
no me comparo en sí con la obra de arte, si no con lo que necesito que alguien haga por mí.
no tengo más fuerza para mirar hacia dentro. no sé qué hay acá dentro. y no puedo mezclarme entre el resto sin saberlo.
de chica fui muy independiente. más adelante, empecé a querer compañía. y un tiempo atrás, sin saberlo y sin darme cuenta, me obligué a ser independiente. a hacer todo yo. con mis manos, con mi cabeza, con mi alma, con mi esencia y forma de ver las cosas.
incoscientemente prohibí que algo me altere.
pero es mucho lo que exige ese trabajo.
ya no me sale. y en el medio, me perdí.
me perdí de mí misma.
perdí la
joie de vivre.
con razón odio el verano. y no es por el calor.
odio tener tanto tiempo conmigo.
extraño los martes por la tarde en la FADU, en lo que con un pincel en mano todo tenía sentido.
qué importante se me hizo ese lugar!
cuántos cambios...
quién era antes? ah, sí. era abu. esa a la que todas iban. esa con la que siempre contaban. lástima que mientras tanto no me di cuenta de algo, que yo no tenía a alguien en particular con quien contar. siempre contaba con liz, aunque liz nunca estuvo, ni está. aunque parezca, no está. y sigo haciendo el mismo papel, boluda total. sin hacer planteos serios, ni armar peleas. me mantengo al margen.
y eso me dejó, ahí, al margen.
siempre me acuerdo de gregorio cuando me dijo que era distinta al resto. y la puta madre, cómo me marcó.
puaaaajjj, dicho así suena taaaaaan... cliché.
pero yo sé en que forma lo dijo. porque sé en qué forma soy diferente. pero no tengo motivos para seguir siendo así...
no encajo así.
aunque tampoco puedo cambiar.
suena obstinado? qué importa!